Carmen, del Colón al Independencia (video completo)

Esta noche el Teatro Independencia recuperará sus noches de prestigio y calidad, con la presentación de “Carmen”, bajo la coreografía de Mauricio Wainrot. Luego de su estreno en el Colón, hace pocas semanas, la obra cierra su ciclo de giras aquí en Mendoza. Bajo la dirección de Lidia Segni, el Ballet Estable del Teatro Colón representará Carmen, el próximo lunes, en el Teatro Independencia, para cerrar aquí un periplo por distintas ciudades del país. Aún sin la presencia de su máximo responsable, el coréografo Mauricio Wainrot, el programa, que además cuenta con los arreglos musicales de Luis Gorelik y el vestuario de Carlos Gallardo, es uno de los puntos altos de la temporada.
No es nada común que primeras figuras de la danza argentina lleguen a Mendoza, como las alistadas por el Ballet Estable del Teatro Colón. Es el caso de Nadia Muzyca y Edgardo Trabalón, que han sido designados en los roles principales, acompañados por Federico Fernández en el rol de Escamillo. Ellos encarnan una obra que ha sido concebida como “ballet d´action”, que propone el desafío de perseguir el argumento mediante la coreografía y la expresión corporal.
El recorrido de esta obra remite a 2007, cuando el coreógrafo Mauricio Wainrot presentó su primera versión de Carmen, para el Royal Winnipeg Ballet de Canadá, para lo que se basó en el libreto de la ópera de Bizet, una de las más populares del género en toda la historia. Luego hubo un montaje en Chile. Hasta que finalmente se programó en Argentina, para la apertura de la actual temporada del Teatro Colón. 
En ocasión de su estreno canadiense, la crítica aseveró que “la caracterización de Carmen es tan suave que su “pas de deux”, con el soldado Don José y el torero Escamillo, son anémicas. Sólo con la muerte de Carmen, Wainrot encuentra el equilibrio emocional”.
Mucho tiempo ha pasado desde aquello hasta su actual re-elaboración. Uno de los aciertos, en todo caso, ha sido una suerte de puesta tridimensional, apelando a recursos provistos por la tecnología. No es menos cierto que la obra goza de otro tamiz con la reformulación que Wainrot le dedicó al guión, enriquecido por el aporte de Luis Gorelik, a la sazón el director musical de esta Carmen, muy por fuera de su tradición gitana, al menos de sus clichés. En este sentido, puede decirse que es una puesta contemporánea, y de allí su gran misterio a develar.
Mauricio Wainrot es un trabajador incansable y recorre el mundo, desde todo América a Europa, desde Turquía a Israel, llevando sus obras y arriesgando en cada una de ellas. A modo de declaración de principios, asegura que "siempre fui muy curioso y siempre quise expresarlo de diferentes maneras. Estudié música, teatro, danza, pintura. Siempre quise hacer algo inusual. Creo que mi curiosidad hizo que fuera artista. Tengo curiosidad por saber todo lo que sucede fuera de mí mismo. Y todo lo que sucede dentro de mí".
En total, Wainrot ha trabajado en más de cuarenta compañías de danza de todo el mundo y ha sido reconocido con numerosos galardones y premios internacionales. Dirigió Les Ballets Jazz de Montreal de Canadá y, desde 1992, ha sido coreógrafo invitado del Royal Ballet de Flandes, en Amberes, donde ha creado once ballets originales. Entre sus amigos él es bien conocido como el Señor Maleta.
Uno de los mayores artífices de la presentación de Carmen en el Teatro Independencia es la directora del Ballet Estable del Teatro Colón, Lidia Segni. Para ella, el ballet "recuperó el público que había perdido (…) y el día que me vaya lo haré con la tranquilidad de haber puesto al ballet en donde tenía que estar", sostiene. En su opinión, Wainrot tiene una “connotación neoclásica y Carmen es un buen inicio. Es muy interesante y tiene un vocabulario contemporáneo”.
Segni sabe de lo que habla, acaso por haber sido maestra preparadora de Eleonora Cassano y Julio Bocca. Segni no oculta la emoción que significa que, "luego de muchos años", el Ballet Estable del Teatro Colón realice una gira por buena parte de la Argentina. "Es impresionante la cantidad de nuevos valores", destaca.
Por varias de estas razones, no resulta demasiado osado afirmar que el espectáculo que subirá al Independencia, el lunes próximo, es uno de los grandes momentos artísticos del año para Mendoza. Un poco como estar en medio de las actuales tendencias del Teatro Colón, o mejor dicho, más cerca de la actualidad del ballet contemporáneo en el país.

Esta nota apareció en Suplemento Estilo, Diario Los Andes, el último sábado.

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